Imparable

La Nueva España

21 de abril de 2011


"Aarón se lanza a ofrecernos un verdadero festín de música magnífica, interpretada con energía, rigor y fantasía expresiva. Estamos ante un recital de clave que se convierte en una desbordante fiesta para los sentidos por su frescura e imaginación."


La agrupación asturiana Forma Antiqva acaba de firmar un convenio con el Ayuntamiento de Oviedo por el que se convierte en formación residente de la sala de conciertos de la capital del Principado. Es un acuerdo muy relevante para ambas partes. Para la formación significa la posibilidad de disponer de un marco estable en el que preparar sus proyectos y para el Auditorio, que es sede de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias y que acoge también a Oviedo Filarmonía a través de las Jornadas de Piano «Luis G. Iberni» y de los ciclos de conciertos, significa dar un salto adelante en el contexto español como factoría de producción musical de primer nivel. Es un salto cualitativo que va a reportar beneficios importantes para la actividad musical asturiana y su proyección exterior.

En este contexto aparece en el mercado la primera grabación en solitario del líder de Forma Antiqva, Aarón Zapico. Lo hace, como todos los proyectos discográficos del grupo, en «Winter & Winter» que es una de las casas de discos de referencia en Europa. Aarón se lanza a ofrecernos un verdadero festín de música magnífica, interpretada con energía, rigor y fantasía expresiva. Estamos ante un recital de clave que se convierte en una desbordante fiesta para los sentidos por su frescura e imaginación. Para este primer trabajo en solitario, el músico asturiano ha articulado un sugerente itinerario que tiene su pilar esencial en la obra de dos compositores clave de la primera mitad del siglo XVII, Johann Jakob Froberger y Girolamo Alessandro Frescobaldi. Con el título de Phantasia sorprende la meticulosidad del trazo estilístico con el que Aarón se emplea a fondo en la articulación de unas obras en las que las diferentes texturas musicales dejan ver un mundo musical en plena evolución en ese periodo y en el que autores como Frescobaldi supondrán un paso adelante en la búsqueda y síntesis de nuevos lenguajes y fórmulas creativas.

Esta capacidad interpretativa de Zapico es el mejor exponente de un crecimiento artístico que se viene produciendo de manera continua en los últimos años, de forma pautada, sin sobresaltos. El trabajo bien hecho se plasma, por tanto, en el reconocimiento y en la capacidad para afrontar proyectos cada vez más ambiciosos. La rica paleta de colores que exhibe el disco permite disfrutar de formas musicales muy diversas que se afrontan con delicadeza y acierto. Es emocionante la claridad de ideas con la que Aarón Zapico aborda este repertorio del que extrae un precioso tesoro, el de la música bien hecha al servicio del compositor y del oyente, mediante una interpretación ajena a la rutina o al envaramiento y capaz, desde un trabajo previo muy serio, de sumergir al oyente en el esplendor de la música barroca para clave. Casi nada. Fantástica Phantasia que ubica a su responsable en el territorio de la máxima exigencia a un nivel al que, hoy por hoy, muy pocos de su generación alcanzan en España.

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