Ópera de cámara

Última Hora Mallorca

28 de mayo de 2019


El tapado de la temporada. Legaba a la programación de este año como una rareza histórica, como una concesión a la cuota local, y los que se creyeron tales referencias dejaron el teatro menos lleno de lo que es habitual. El público flojeó, como no lo hizo ni la orquesta de cámara ni los cantantes ni el montaje ni… Espectáculo de primera categoría, bello y entretenido, convincente en todos los sentidos. Y eso que el argumento de la obra es endeble y el lenguaje de los diálogos está cargado de tópicos y artificiosidad.

Desde el punto de vista literario, es un pastiche pretencioso que juega a ser cultista por aquello de que va dedicado a la corte de la época (por cierto, dominada por el rey borbón recién ganador de la guerra de sucesión y aquí representado como un sol, contexto crítico en estos días del procés en el Supremo).

Sin embargo, obviada esta pobreza, el resto es pura delicia. Delicia musical por la eficacia, la viveza expresiva y la calidad de las voces femeninas que recrean los cuatro elementos (destacable la soprano que asume el rol de aire), por el rigor estilístico y la sensibilidad de los siete instrumentistas, por el acierto de la escenografía. Seguramente con otra solución escénica, la obra hubiese perdido alicientes, pero esta simple plataforma que no para de rotar lentamente se convierte en la mejor plasmación visual de un debate que no cesa aunque siempre respeta las normas del código más galante. Juego de iluminación igualmente acertado, que refuerza la magia de una situación resuelta con una sencillez tremendamente elegante, acorde también con el vestuario. Una gran producción.

Emili Gené Vila

Volver a críticas