Resuene el Orbe

El martillo sin dueño

Espectáculo: Resuene el Orbe

13 de diciembre de 2008


"Pese a todos los problemas, los resultados fueron extraordinarios, pues el estilo vitalista, intenso e imaginativo de Forma Antiqva convino especialmente bien al programa escogido".


Como viene siendo norma en mis visitas a cualquier festival y en cualquier época del año que se tercie, llovió copiosamente durante los dos días que pasé en Jaén, aunque debo reconocer que la mayor parte de las precipitaciones me pillaron a cubierto. No llovía cuando el sábado 6 por la tarde me acerqué hasta el Hospital de Santiago para escuchar el concierto que presentaba Forma Antiqva, con un programa producido especialmente para el Festival. Mi encuentro con este estupendo conjunto asturiano suponía también el pago de una deuda pendiente, ya que no había tenido ocasión de escucharlo nunca en directo.

El programa llevaba por título "Resuene el orbe ... una historia de tercios españoles" y se configuraba como una imaginativa asociación de piezas instrumentales de los siglos XVI y XVII relacionadas con la música de batalla y el recitado de unos textos por parte de un actor (Carlos Dávila), arreglados de los que el Duque de Rivas incluyó en sus Romances históricos alusivos a la batalla de Pavía (1525), aquella en la que Francisco I de Francia acabó hecho prisionero por el emperador Carlos V.

Por desgracia, la noche antes del concierto, Lina Tur Bonet, que iba a tocar como concertino, resbaló mientras volvía al hotel y se partió un hueso de su muñeca izquierda, lo que obligó al grupo a introducir cambios de última hora, tanto en la distribución de las partes como en la selección de las obras, y dejó como violinista en solitario a Guadalupe del Moral, tan guapa como siempre y tocando de escándalo (conozco pocos sonidos de violín barroco más sensuales y ágiles que el de esta chica, me recuerda incluso al de la gran Elizabeth Blumenstock, si bien el de Blumenstock es un sonido algo más grande y carnoso).

Pese a todos los problemas, los resultados fueron extraordinarios, pues el estilo vitalista, intenso e imaginativo de Forma Antiqva convino especialmente bien al programa escogido.

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