Inslito estupor: Villancicos, saynetes, cantadas... y una batallaInslito estupor: Villancicos, saynetes, cantadas... y una batalla

Insólito estupor

El Diario Montañés

Disco: Insólito estupor

01 de enero de 2009


"Amor por la música, entusiasmo, conocimiento y buen hacer son las notas básicas que definen este disco extraordinario. Ya no necesitamos mirar más allá de los Pirineos para escuchar magnífico barroco. De ahí, quizá, el 'Insólito Estupor' que a partir de ahora, y a la vista de los inminentes y sugestivos proyectos de Forma Antiqva, lo será menos. Seguro."

Hace no demasiados días ensalzaba en estas mismas páginas el reciente disco dedicado a las cantatas para soprano de Scarlatti, grabado para el sello aragonés Arsis por el grupo asturiano Forma Antiqva. No por ello es reincidencia traer aquí una grabación del mismo grupo aparecida pocos meses antes, y que he tenido ocasión de escuchar con detalle en estos días.

En el marco de la necesaria y jubilosa recuperación de repertorio barroco que se está llevando a cabo últimamente por estos pagos, es evidente que Forma Antiqva se está labrando una merecida reputación como conjunto de referencia. Los asturianos saben exactamente dónde posar los ojos –a la seducción de las obras escogidas en sus discos se añade lo oportuno en el rescate de piezas con frecuencia desconocidas–, pero además saben imprimir a sus interpretaciones una frescura, una espontaneidad y una viveza que se lo pone muy difícil a los detractores del barroco, esos que afirman sin juicio que semejante periodo musical resulta “remoto” o “aburrido”.

Para muestra de lo que acabo de decir: este disco, dedicado a la música hispanoamericana (básicamente, barroco virreinal), aunque no faltan un par de piezas de José de Nebra y Esteban Ponce de León respectivamente, “exportadas” allende los mares. El disco es encantador por su propia variedad en sus pasajes vocales, desde el descaro de la jácara inicial (ese género eminentemente popular con que solía distraerse al respetable en el intermedio de las representaciones, y que en este caso recoge la simpática declaración ante los encantos de la bella Inés, el jamón y las berenjenas con queso), pasando por la preciosa y ya citada “¿Qué es esto, vengativa ardiente saña?” de Ponce de León, hasta esa maravilla del “Venid, venid Deydades” de Nebra. Las voces, que se encuentran entre las más jóvenes al tiempo que bellas y solventes del elenco hispánico actual, auguran horas felices y discos gloriosos en los próximos años.

No contentos con esto, los integrantes de Forma Antiqva hacen también una exhibición orquestal de primer orden, especialmente en la “Batalla Famosa”, una intensa pieza anónima de la que los asturianos presentan una lectura que sólo cabe calificar como brillante en el más amplio sentido del término, dotándola de increíbles fuerza y colorido (la variedad instrumental es una buena baza al respecto) y de una deliciosa luminosidad.

Amor por la música, entusiasmo, conocimiento y buen hacer son las notas básicas que definen este disco extraordinario. Ya no necesitamos mirar más allá de los Pirineos para escuchar magnífico barroco. De ahí, quizá, el “Insólito estupor” que a partir de ahora, y a la vista de los inminentes y sugestivos proyectos de Forma Antiqva, lo será menos. Seguro.

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