Emilio Moreno revisa la Opus 1 de De Castro

El Arte de la Fuga

08 de julio de 2016


"Los detractores (muy pocos ya) que aún tiene el historicismo acusan de dogmáticos e inmovilistas a quienes se alinean en este movimiento. Nada más lejos de la realidad: si algo caracteriza a los historicistas es su flexibilidad, su permeabilidad y su capacidad para adaptarse con toda naturalidad a cualquier cambio. Esa es la razón fundamental por la que muchos intérpretes historicistas vuelven a grabar obras que ya habían grabado previamente, pues con el paso del tiempo contemplan esas obras de forma diferente, bien porque han descubierto cosas nuevas en ellas, bien porque su forma de entender la música y de hacerla se ha visto modificada sustancialmente a medida que han ido ganando en experiencia.

Sirva este preámbulo para comprender por qué el violinista Emilio Moreno ha vuelto a grabar los diez Trattenimenti armonici da camara ­–en realidad, unas sonatas en trío para violín, violonchelo y clave­­– de Francisco José de Castro, exactamente veintisiete años después de que las registrara para el sello de Radio Nacional de España. No es que su primera lectura (en la que aparecía acompañado por el también violinista Ángel Sampedro, por el violagambista Sergi Casademunt y por el clavecinista Albert Romaní, recientemente fallecido) adoleciera de vicios o carencias, que quede claro. Pero Moreno, uno de los principales referentes actuales en cuanto a la interpretación música barroca española, contempla ahora de forma diferente estas excepcionales sonatas de un compositor que, como no podía ser de otra manera, es un perfecto desconocido en España. Sólo a ese desconocimiento cabe imputar que sean estos dos discos de Moreno los únicos monográficos dedicados a De Castro y que su música sólo figure, a modo de pintoresca anécdota, en algún que otro popurrí.

De Castro, considerado el “Corelli español”, nació en Sevilla en 1670, si bien toda su carrera transcurrió en Italia. Entró como seminarista en el colegio jesuita de San Antonio Viennese, de Brescia, y allí se formó musicalmente como violinista. Fue uno de los pocos compositores españoles de ese periodo que cultivaron la música instrumental no religiosa. En realidad, se puede decir que sus Trattenimenti armonici da camara son la única muestra de música violinística española de todo el siglo XVII. De Casto cultivó este género siguiendo las huellas de los grandes maestros italianos de la época: Vitali, Torelli, Albinoni, Caldara y, por supuesto, Corelli, cuya Opus 5 se convirtió durante varias décadas en la obra más editada en toda Europa y, por ello, en la más influyente. Están publicados en Bolonia, en 1695, bajo el pseudónimo de “Accademico Formato”, y dedicados a su protector, el conde Gaetano Giovanelli, noble veneciano, barón del Sacro Imperio Romano y príncipe de los Nobili di San Antonio Viennese. De Castro editó otras tres colecciones de música instrumental, de las cuales sólo se conserva la Opus 4, unos Concerti accademici para oboe, dos violines, contrabajo y bajo continuo, aparecidos en 1708, justo el año de su muerte.

Para esta nueva grabación, Moreno (es decir, La Real Cámara) se ha hecho de acompañar de su inseparable amigo y compañero Enrico Gatti (violín), de Mercedes Ruiz (violonchelo), de Pablo Zapico (tiorba y guitarra) y de Aarón Zapico (clave). La interpretación es realmente soberbia, fruto de la madurez que atesora Moreno y de la indiscutible calidad de todos cuantos intervienen aquí."

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