Crudo Amor: Dos de Agostino Steffani para soprano y contratenorCrudo Amor: Dos de Agostino Steffani para soprano y contratenor

Crudo Amor, disco EXCEPCIONAL

Scherzo

Disco: Crudo Amor

12 de agosto de 2016


Crudo Amor recibe el sello de disco EXCEPCIONAL en la revista Scherzo

Asegura el musicólogo Colin Timms, acaso el mayor conocedor de la obra de Agostino Steffani (1654-1728), que los duetti da camera del compositor véneto son a la música vocal de la segunda mitad del siglo XVII lo que las sonatas en trío de Arcangelo Corelli a la música instrumental de ese mismo periodo. Tal fue la enorme influencia que estos dúos tuvieron en aquella Europa, con infinidad de copias que circulaban entre profesionales y diletantes. Su atractivo estriba en el don melódico y en el extraordinario sentido del ritmo que posee Steffani, pero también en el tratamiento que este hace de los textos para exprimir todas sus posibilidades dramáticas. Suelen tratar sobre el amor no correspondido, de acuerdo a la tradición arcádica de la cantata de cámara italiana entonces en boga, y son sus autores, entre otros, poetas como Anastasio Guidi, Bartolomeo d’Ariberti, Francesco Palmieri, Brigida Bianchi u Ortensio Mauro. Aunque sea más conocido por sus óperas recientemente recuperadas (Niobe, regina di Tebe, Orlando generoso o Alarico il Baltha) y por la atención que la ha dispensado Cecilia Bartoli, lo cierto es que la piedra angular de la producción de Steffani son estos duetti da camera, la mayoría anteriores a 1702, aunque con posteriores revisiones muchos de ellos. Cuatro están dedicados a Sophie Charlotte, electora de Brandemburgo (el más inspirado, Crudo amor, morir mi sento, es precisamente el que da título a este disco).

Existe un buen número de grabaciones con dúos de Steffani, empezando por la que realizara en 1982 Alan Curtis, pero en concreto de los aquí incluidos apenas sí hay. El programa coincide plenamente con el disco editado en Glossa por Rossana Bertini y Claudio Cavina en 1994, el cual contenía siete dúos, uno más que este que ahora nos presentan la soprano Eugenia Boix, el contratenor Carlos Mena y el grupo Forma Antiqva, integrado por los tres hermanos Zapico y la violonchelista Ruth Verona. La interpretación es superlativa tanto en el aspecto vocal como en el instrumental. Boix se consagra aquí como una de las mejores voces femeninas españolas y Mena confirma, por si a alguien aún le quedara alguna duda, el permanente momento de gracia por el que atraviesa. Entre los dúos, Forma Antiqva intercala varias piezas a solo de Kapsberger (tiorba), Fischer (clave) y Corbetta (guitarra).

Eduardo Torrico

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