Música antigua, viva, fresca y cercana

El Comercio | Ramón Avello

16 de diciembre de 2013


En la pasada primavera, el grupo asturiano Forma Antiqua realizó en la Sala de Cámara del Auditorio Príncipe Felipe el compact disc 'Ópera Zapico', adaptación instrumental de arias y oberturas operísticas desde Monteverdi a Mozart, editadas por el sello Winter &Winter. Ayer, en el patio del Museo de Bellas Artes de Oviedo, los hermanos Aarón, Daniel y Pablo Zapico, el trío de cuerda y tecla alma y esencia de Forma Antiqua, presentaron este CD con la interpretación de una selección de las piezas del disco. Presentación cercana y directa en un marco artístico muy apropiado para lo que uno de los miembros de Forma Antiqua calificó como «el maridaje de las artes», música, pintura y arquitectura, reunidos en un mismo espacio.

Daniel Zapico, el tiorba de Forma Antiqua, explicó en varios puntos el proceso de la creación de un disco que nació por la necesidad de hacer y grabar algo diferente a otros trabajos anteriores de música instrumental. La idea era interpretar arias operísticas arregladas para los instrumentos barrocos. Así, tras un trabajo de selección, transcripción y adaptación del repertorio operístico «basado en lo que a nosotros más no gustaba», se eligieron diecisiete arias y oberturas barrocas y clásicas, estructuradas en cuatro partes. Para la última, en la que la cuerda se abre a voces vientos y otros instrumentos, Forma Antiqua contó con la grabación de «músicos amigos», como dijo Aarón Zapico, como Alejandro Villar, Lluis Colt, Joubert- Caillet o el coro El León de Oro. Por su parte, Pablo Zapico en su breve intervención, expuso con una admirable concisión lo que podría ser el ideal estético de Forma Antiqua: «La música antigua es una música viva y actual; en ese sentido la música antigua es actual, y nosotros, ironizó Daniel, no somos antiguos, somos contemporáneos».

En el concierto, hemos percibido ese ideal de frescura y de espontaneidad de Forma Antiqua para recrear, con la cuerda, la voz humana. Un interesante trabajo de adaptación armónica, rítmica, melódica y sobre todo tímbrica que constituye el encanto y la originalidad de estas versiones. En definitiva, estamos en la música vocal nutriendo e inspirando el canto de las cuerdas.

Del concierto, recordamos especialmente algunas obras. La conocida 'Serenata' de 'Don Giovanni', la pieza que abrió el concierto y abre el disco, se percibe, como un agradable vals callejero, cantado por la tiorba y el archilaúd. Para el famosísimo 'Lascia ch'io pianga', los hermanos Zapico prepararon para el concierto de ayer una adaptación diferente a la del disco, con un canto más adornado en la que las cuerdas sustituyen al 'cornetto' barroco. Sin duda una de las joyas del disco y del concierto es la versión de la canción prerromántica 'Adiós prenda de mi amor', de la ópera española 'Amor aumenta el valor', de José Nebra, una versión de una sencillez esencial reducida a la tiorba y el archilaúd, que se intercalan el canto y el acompañamiento. Esa esencialidad musical, quizás algo alejada de la expresividad vocal pero que subraya los aspectos intimistas de una pieza, estuvo muy bien lograda en la versión de la muerte de Dido, de un admirable y recogido equilibrio contrapuntístico. El recital terminó con un guiño al otro disco de Forma Antiqua. El de las Folías de España, y el de los 'Canarios', interpretados con esa fantasía que manifiesta ese ideal al que se refería Pablo Zapico: «La música antigua es una música viva fresca y cercana». Y esa cercanía y frescura, con un cierto matiz de cuidada espontaneidad es lo que aporta el oficio y la fantasía de Forma Antiqua.

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