Un pequeño viaje musical al pasado

La Nueva España

03 de agosto de 2012


Zapico y Hernández seducen con obras de Monteverdi, Caccini y Purcell al público que abarrotó el Arqueológico."


Aarón Zapico, pieza clave de la agrupación musical asturiana «Forma Antiqva», y el contratenor José Hernández, subieron entre aplausos al pequeño escenario que, estos días, llena de música el museo Arqueológico. Ésta vez, para disfrutar de un ambicioso programa en un lugar que, por su arquitectura, resulta idóneo, y que estaba ya lleno minutos antes de empezar el concierto.

Era complicado encontrar un buen asiento para disfrutar del concierto de Zapico -que ayer tocó el cémbalo- y Hernández, que subieron al escenario con rigurosa puntualidad. La fascinación que este tipo de música suele despertar comenzó a sentirse ya desde el inicio del programa, con canciones espirituales alemanas, antes de dar paso a dos piezas suizas más alegres. Fue Hernández el encargado de explicar brevemente el origen y el contenido de las obras, introduciendo las canciones con unos bonitos versos que cautivaron a los espectadores.

Los artistas parecían sentirse cómodos. Tras varias piezas, el contratenor abandonó el escenario para dar paso a un emotivo solo de cémbalo. Hernández volvió entonces al escenario, y tras entonar con maestría varias piezas, abordó la partitura más conocida del programa, el «Amarilli, mia bella», de Caccini, antes de abordar obras de Monteverdi o Purcell. El público disfrutaba con cada interpretación, y premió con calurosos aplausos el talento de los músicos en cada pieza, capaces de llevar al público del Arqueológico a un pequeño viaje al pasado.

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